Soundraw vs. Suno: ¿qué generador de música con IA justifica realmente su inversión en 2026?
Updated: 2026-01-04 14:41:54

Tras tres semanas de pruebas exhaustivas con Soundraw y Suno para mi canal de YouTube, los resultados han sido verdaderamente reveladores: mientras una de las plataformas estuvo a punto de causarme una infracción por derechos de autor, la otra mostró limitaciones técnicas que no esperaba encontrar.
Al elegir el generador de música con IA ideal para sus proyectos, es habitual encontrarse con una disparidad de opiniones que puede resultar confusa. Mientras un sector de creadores destaca la calidad vocal de Suno, otros se muestran cautelosos ante las disputas legales en curso; por su parte, los usuarios de Soundraw suelen señalar la falta de variedad en sus composiciones, un inconveniente notable considerando el coste premium del servicio.
Resumen rápido: la respuesta clave si dispone de poco tiempo
Tras integrar el uso diario de ambas herramientas en mi flujo de trabajo, estas son las conclusiones clave que he obtenido sobre su rendimiento y capacidades.
Soundraw es la opción ideal si:
Para quienes buscan música de fondo profesional en YouTube, podcasts o proyectos comerciales, esta herramienta justifica su tarifa de 19,99 $/mes ofreciendo descargas ilimitadas y un control minucioso sobre cada elemento de la composición. Asimismo, destaca por proporcionar una mayor claridad en cuanto a los derechos de autor, un aspecto fundamental cuyas particularidades analizaremos en detalle más adelante.
Suno es la opción ideal si:
Para quienes buscan experimentar con nuevas ideas musicales y generar temas completos con voces por tan solo 10 USD al mes, esta herramienta es una opción excelente para la exploración creativa y el desarrollo de maquetas; no obstante, debido al proceso legal iniciado por la RIAA, se desaconseja su uso en cualquier contenido que pretenda monetizar en este momento.
Descarte ambas alternativas si:
Dada la importancia crítica de la seguridad de los derechos de autor, Beatoven.ai destaca como una alternativa más económica que Soundraw —con precios de entre 6 y 8 USD mensuales— que prioriza el entrenamiento ético de su inteligencia artificial. Asimismo, Udio se posiciona como una solución avanzada capaz de ofrecer voces al estilo de Suno, pero con una calidad de audio superior.
Análisis comparativo detallado
Descubra nuestra comparativa de los 10 mejores generadores de música con IA de 2026, un análisis detallado que explora el potencial de herramientas como Suno y Udio para transformar la creación musical contemporánea.
| Características | Soundraw | Suno |
| Coste mensual | 19,99 $ (Plan Creador) | 10 $ (Plan Pro) y modalidad gratuita disponible |
| Volumen de producción | Descargas instrumentales ilimitadas | 500 canciones al mes (2.500 créditos) |
| Voces y letras | No (exclusivamente instrumental) | Sí (voces y letras generadas por IA) |
| Capacidad de edición | Avanzada: control de BPM, tono, instrumentos e intensidad | Básica: mediante prompts de texto únicamente |
| Seguridad de derechos de autor | Reportes puntuales de reclamaciones externas | Riesgo legal por demanda activa de la RIAA |
| Uso recomendado | YouTube, pódcasts y contenido profesional | Composición, maquetas y proyectos personales |
Conclusiones y aprendizajes tras tres semanas de uso intensivo de Soundraw
Con el propósito de generar música de fondo para mis vídeos de YouTube, me suscribí al plan Creator de Soundraw (19,99 $/mes); a continuación, detallo mi experiencia real y los resultados obtenidos con la herramienta.
Aspectos destacados

Ofrece un nivel de control verdaderamente excepcional.
Al permitir el ajuste preciso del BPM, el volumen individual de cada instrumento, la tonalidad y la intensidad compás por compás, Soundraw ofrece un control creativo total. Esta flexibilidad resultó ideal para la banda sonora de una reseña de producto, donde pude alternar fácilmente entre una introducción vibrante y pasajes más pausados para las explicaciones; una capacidad de personalización que supera con creces a las bibliotecas de música convencionales al eliminar por completo las horas de búsqueda infructuosa.
Descargas verdaderamente ilimitadas, sin restricciones de ningún tipo.
Durante las dos primeras semanas generé 47 pistas sin restricciones ni costes adicionales, una ventaja fundamental para quienes mantenemos un ritmo de publicación de tres o cuatro vídeos semanales. Al contrastar esta flexibilidad con el licenciamiento individual en librerías premium, donde cada tema suele costar entre 30 y 50 dólares, el retorno de la inversión resulta evidente.
Una vez dominado el funcionamiento de la plataforma, el flujo de trabajo resulta sumamente ágil y eficiente.
Tras seleccionar el género y el estado de ánimo, podrá generar 15 opciones diferentes, ajustar la mejor de ellas y descargar el resultado final, completando todo el proceso en menos de diez minutos. Aunque al principio la experimentación con cada parámetro requiere más tiempo, la herramienta se integra rápidamente en el flujo de trabajo como una rutina ágil y eficiente.
Los inconvenientes que suelen pasarse por alto
Las pistas generadas presentan una notable falta de variedad, mostrando una sonoridad que tiende a ser excesivamente similar entre sí.
El principal inconveniente que he detectado es la falta de diversidad sonora; al generar múltiples opciones bajo un mismo género y estilo, las pistas suelen percibirse como meras variaciones de una misma composición en lugar de temas independientes. Para conseguir una mayor variedad en mis vídeos, tuve que alternar deliberadamente entre distintos estados de ánimo (como Emocionante, Relajado o Épico), por lo que aquellos usuarios que busquen una originalidad absoluta en cada pista dentro de una misma categoría podrían quedar decepcionados.
He recibido una reclamación de Content ID en YouTube.
Aunque Soundraw garantiza la seguridad de sus pistas y facilita la documentación necesaria para impugnar posibles infracciones, uno de mis vídeos fue marcado por derechos de autor. Si bien la reclamación se resolvió en menos de 48 horas tras presentar la licencia correspondiente, este tipo de contratiempos resultan molestos cuando se invierte en un servicio profesional con el fin específico de evitar estas complicaciones.
La estructura de precios dirigida a los artistas resulta compleja y poco clara.
Para distribuir música en plataformas como Spotify o Apple Music, es indispensable contratar el plan Artist —con opciones que van desde 29,99 $ al mes por 10 canciones hasta los 39,99 $-49,99 $ en su versión ilimitada—, puesto que el plan Creator se limita exclusivamente a música de fondo. Una mayor claridad informativa inicial resultaría fundamental para que los usuarios no elijan por error un nivel de suscripción que no se ajuste a sus necesidades de distribución profesional.
¿A quién va dirigido realmente Soundraw?
Tras tres semanas de uso, mi conclusión es clara: Soundraw es la solución ideal para creadores profesionales que necesitan un flujo constante de música de fondo, ya sean YouTubers, podcasters o editores de vídeo. Con una cuota de 19,99 $ al mes, la inversión se amortiza por sí sola para quienes mantienen un ritmo de publicación regular.
Esta opción no es recomendable si su producción de videos es esporádica o si requiere pistas con voz, ya que la limitación exclusivamente instrumental podría no satisfacer sus necesidades. Asimismo, si solo tiene previsto descargar un par de pistas al mes, es probable que la inversión le resulte excesiva en relación con el uso real que le dará a la plataforma.
Mi experiencia con Suno y las razones por las que decidí dejar de utilizarlo
Tras evaluar el plan Pro de Suno (10 USD/mes) durante dos semanas, es innegable que su capacidad de generación vocal sorprende por su calidad; sin embargo, antes de realizar cualquier inversión, es fundamental comprender las implicaciones de las demandas por derechos de autor que enfrenta la plataforma actualmente.
¿Qué hace que Suno sea diferente?
Suno destaca por su capacidad de generar composiciones completas —incluyendo voces, letras y arreglos instrumentales— a partir de descripciones textuales sencillas. Al solicitar, por ejemplo, un "indie rock animado para viajes", el sistema produce dos pistas totalmente acabadas en apenas 30 segundos, ofreciendo una propuesta verdaderamente innovadora con una calidad vocal superior a cualquier otra herramienta de su categoría.
Utilicé esta herramienta para generar maquetas destinadas a un amigo compositor, transformando descripciones conceptuales en piezas de Suno que sirvieron de base e inspiración para la composición final. Para este tipo de procesos de ideación creativa, la plataforma resulta sencillamente extraordinaria.
La problemática de los derechos de autor: un desafío esencial que no puede permitirse ignorar

A continuación, detallo los motivos por los que he dejado de utilizar Suno para cualquier proyecto que pretenda monetizar:
La Recording Industry Association of America (RIAA) ha interpuesto una demanda contra Suno, alegando que la compañía utilizó música protegida por derechos de autor sin autorización para entrenar su inteligencia artificial. Este proceso legal, que contempla sanciones de hasta 150.000 dólares por cada infracción cometida, no representa un simple contratiempo, sino un desafío fundamental a la propia operatividad de la plataforma.
Aunque Suno aún no ha sido derrotado legalmente y los usuarios particulares no son el objetivo directo, el riesgo potencial es innegable para quienes monetizan contenido en YouTube o trabajan con clientes. En el ámbito profesional, la mera incertidumbre jurídica supone un obstáculo crítico, ya que el uso de música que pueda presentar complicaciones legales a futuro pone en riesgo la estabilidad y el crecimiento de cualquier canal o proyecto creativo.
Si bien es cierto que muchos creadores emplean Suno para proyectos personales sin experimentar inconvenientes, ante la existencia de alternativas como Epidemic Sound o Artlist que garantizan plena seguridad jurídica por un precio similar, no merece la pena correr riesgos innecesarios.
Desafíos y limitaciones en la calidad del audio
Las composiciones musicales suelen volverse repetitivas con gran rapidez.
Suno tiende a recurrir a la repetición constante de versos y estribillos para completar sus pistas, lo que resulta en secciones que se iteran varias veces con variaciones mínimas; si bien este enfoque es aceptable en piezas de corta duración, en composiciones más extensas la estructura se vuelve predecible y proyecta un acabado poco profesional.
La calidad de los resultados obtenidos presenta una notable falta de consistencia.
Al generar música a partir de un mismo prompt, la calidad suele ser impredecible: mientras una pista puede destacar por su melodía cautivadora y voces aceptables, la siguiente puede sonar artificial o desafinada. Esta inconsistencia obliga a los creadores a generar múltiples variaciones con la esperanza de que alguna de ellas cumpla finalmente con sus expectativas.
El usuario carece de un control real sobre el proceso de creación.
Dado que todo el proceso se basa exclusivamente en instrucciones de texto, realizar ajustes técnicos como cambiar el BPM obliga a regenerar la pieza con la esperanza de que la IA interprete el comando correctamente. Esta falta de control sobre aspectos fundamentales como la tonalidad resulta restrictiva, especialmente si se compara con la precisión y los ajustes granulares que ofrece Soundraw.
¿En qué casos resulta Suno la opción ideal?
A pesar de los desafíos mencionados, existen diversas aplicaciones legítimas para su implementación:
- Ideación y exploración creativa de nuevas composiciones, siempre que no se destinen a su publicación final.
- Creación de maquetas profesionales para presentar conceptos musicales y facilitar la colaboración con otros artistas.
- Desarrollo de proyectos personales de ámbito privado, como vídeos familiares, donde los derechos de autor no sean un factor determinante.
- Generación de pistas de voz provisionales que sirvan de referencia durante las distintas fases de producción.
En definitiva, si bien su tarifa de 10 $ mensuales resulta sumamente atractiva y la tecnología de generación vocal es realmente innovadora, la incertidumbre jurídica sobre los derechos de autor desaconseja su uso profesional; por ello, es una herramienta ideal para la experimentación creativa, pero no para contenidos destinados a la monetización.
Análisis de funcionalidades: las ventajas competitivas de cada plataforma
Calidad de audio y originalidad
Soundraw: Esta herramienta destaca por ofrecer una mezcla profesional sumamente consistente, aunque las pistas generadas en una misma serie pueden resultar algo similares entre sí. Soundraw es la opción ideal si busca música de fondo con un acabado impecable, siempre que se alternen géneros y ambientes para evitar la redundancia creativa, lo que le otorga una calificación de 8/10 en calidad de audio y 6/10 en originalidad.
Suno: Con una propuesta tan creativa como impredecible, Suno es capaz de generar melodías cautivadoras e inéditas, aunque sus resultados pueden ser inconsistentes. Mientras que la calidad vocal oscila entre un realismo impresionante y matices más artificiales, la herramienta alcanza un sólido 7/10 en audio y un destacado 8/10 en originalidad, consolidándose como una opción innovadora para la experimentación musical.
Facilidad de uso
Suno se posiciona como el claro ganador en este apartado gracias a una interfaz tan intuitiva que basta con describir la idea y hacer clic para obtener el resultado, resultando accesible para cualquier perfil de usuario sin necesidad de experiencia técnica. Por el contrario, Soundraw exige familiarizarse con conceptos como el BPM, las tonalidades y la estructura musical, lo que supone una curva de aprendizaje necesaria antes de poder dominar la herramienta con soltura.
No obstante, la complejidad de Soundraw se transforma en una ventaja competitiva una vez que se domina la herramienta, ya que la capacidad de ajustar con precisión cada elemento reduce el margen de error y garantiza resultados mucho más predecibles.
Precios y propuesta de valor
La elección final dependerá íntegramente de sus objetivos específicos y del tipo de proyecto que desee llevar a cabo:
Para los creadores de contenido: la suscripción de Soundraw por 19,99 $ al mes con descargas ilimitadas resulta mucho más rentable que invertir entre 30 $ y 50 $ por cada pista en bibliotecas convencionales, logrando amortizarse por completo al producir 10 o más vídeos mensuales.
Para músicos en etapa de experimentación: la propuesta de Suno de 500 canciones por tan solo 10 USD al mes resulta imbatible, ya que este volumen de producción permite descubrir piezas excepcionales a pesar de las posibles variaciones en la calidad de los resultados.
Para usuarios ocasionales: Ninguna de estas opciones resulta ideal, ya que Soundraw carece de una versión gratuita funcional y el plan básico de Suno limita el uso de sus 50 créditos diarios a fines no comerciales, siendo preferible adquirir pistas individuales en plataformas como Envato Elements o AudioJungle.
Derechos de autor y licencias
Esta es la comparativa más determinante que debe conocer.
El enfoque de Soundraw: Al entrenar su tecnología exclusivamente con música de producción propia, la plataforma elimina cualquier conflicto de propiedad intelectual y garantiza una licencia comercial perpetua. Este derecho sobre las pistas descargadas permanece vigente incluso tras cancelar la suscripción, ofreciendo un marco legal transparente y plenamente documentado.
Sin embargo, existe un inconveniente: algunos usuarios aún notifican reclamaciones de Content ID en YouTube. Si bien Soundraw facilita la documentación necesaria para resolver estas disputas con éxito, estas incidencias no deberían producirse si la música fuera íntegramente original.
El panorama legal de Suno: Actualmente, la plataforma se enfrenta a una demanda de la RIAA por el presunto uso de obras protegidas en su entrenamiento, lo que plantea un riesgo de sanciones de hasta 150.000 dólares por infracción. Asimismo, sus condiciones de uso carecen de la precisión necesaria para el sector profesional, ya que sus vagas cláusulas comerciales para usuarios de pago no brindan la seguridad jurídica fundamental que los creadores de contenido requieren.
Nuestra recomendación: Mientras que Soundraw se posiciona como la opción más fiable para contenidos profesionales o monetizados, Suno resulta idóneo para la experimentación personal; no obstante, si la seguridad jurídica en materia de derechos de autor es su prioridad absoluta, le sugerimos considerar alternativas como Beatoven.ai o las bibliotecas de música de archivo tradicionales.
Otras alternativas que merece la pena considerar

En caso de que ni Soundraw ni Suno se ajusten por completo a sus necesidades, las siguientes plataformas ofrecen diversas alternativas con enfoques y beneficios diferenciados:
Beatoven.ai El equilibrio ideal para una creación musical segura y protegida
Precios: desde $6 hasta $20 mensuales
Beatoven destaca por su firme compromiso con el entrenamiento ético de la IA y la transparencia en sus licencias, ofreciendo una alternativa más económica a Soundraw para la creación de música instrumental personalizada según el estado de ánimo. Aunque su interfaz presenta un diseño menos sofisticado, su sólida seguridad jurídica la convierte en la opción ideal para quienes buscan absoluta tranquilidad en cuanto a derechos de autor.
Ideal para: creadores de contenido que buscan música de fondo al estilo de Soundraw a un precio más competitivo y bajo estándares éticos de inteligencia artificial.
Udio: el principal competidor de Suno
Planes y precios: Dispone de una versión gratuita y opciones de pago con tarifas desde aproximadamente 10 USD al mes.
Desarrollada por antiguos investigadores de Google DeepMind, Udio permite la generación completa de canciones de forma similar a Suno, destacando por una fidelidad de audio y claridad vocal superiores que, no obstante, se ven acompañadas por los mismos interrogantes legales sobre la procedencia de sus datos de entrenamiento.
Ideal para: músicos que buscan las capacidades características de Suno con una calidad de sonido superior, manteniendo las mismas consideraciones legales sobre derechos de autor.
AIVA para compositores de cine y videojuegos
Planes de precios: dispone de una modalidad gratuita con 3 descargas mensuales y una suscripción Pro por 15 USD al mes.
Especializada en composiciones orquestales y cinematográficas, AIVA es la solución ideal para crear bandas sonoras de videojuegos o música épica para tráileres. Mientras que su nivel gratuito es plenamente funcional para proyectos de pequeña escala, el plan Pro garantiza a los usuarios la propiedad total de los derechos de autor.
Ideal para: productores cinematográficos, desarrolladores de videojuegos y creadores que busquen piezas orquestales dramáticas, aunque su rendimiento es menor en géneros modernos o electrónicos.
Mubert para transmisiones en vivo
Precio: $14 mensuales con el plan Creator
A diferencia de los generadores de pistas individuales, Mubert ofrece transmisiones de música infinitas que resultan ideales para directos en Twitch, podcasts o cualquier escenario que requiera un fondo musical continuo y personalizable en tiempo real.
Ideal para: streamers y creadores de contenido en vivo que busquen una ambientación musical continua y capaz de adaptarse al ritmo de sus transmisiones.
Cómo tomar la decisión más acertada
Tras realizar un análisis exhaustivo de ambas herramientas, hemos definido los criterios clave que le ayudarán a tomar la mejor decisión para sus proyectos:
Soundraw es la opción ideal para ti si:
- Publicación de contenido con estándares profesionales en YouTube, pódcasts o vídeos para clientes.
- Necesidad de generar de forma recurrente un volumen superior a las 10 pistas de fondo mensuales.
- Deseo de ejercer un control granular y preciso sobre los diversos elementos de la composición musical.
- Preferencia por bandas sonoras puramente instrumentales que no requieran la inclusión de voces ni letras.
- Disposición a invertir 20 USD mensuales para obtener el beneficio de descargas ilimitadas.
Suno es la opción ideal si:
- Buscan generar canciones completas que integren voz y letra para proyectos puramente experimentales sin fines de monetización.
- Se sienten cómodos con la variabilidad de los resultados y la incertidumbre jurídica sobre los derechos de autor, priorizando el proceso de prueba y error.
- Desean la opción más económica disponible para dar rienda suelta a la exploración creativa sin grandes compromisos financieros.
Descarte ambas soluciones si:
- Usuarios con necesidades musicales ocasionales que prefieran optar por la adquisición de pistas individuales.
- Creadores que exijan una garantía absoluta en materia de derechos de autor mediante servicios como Epidemic Sound o Artlist.
- Quienes busquen la calidad de las bibliotecas de stock convencionales creadas por compositores humanos.
- Casos que requieran géneros musicales muy específicos o de nicho que la IA todavía no es capaz de procesar adecuadamente.
Preguntas frecuentes sobre Soundraw y Suno AI
¿Es posible utilizar estas herramientas en YouTube sin riesgo de recibir reclamaciones por derechos de autor?
Soundraw: En términos generales es seguro; aunque ocasionalmente pueden surgir reclamaciones de Content ID, estas se solucionan fácilmente con su documentación, por lo que la mayoría de los usuarios no experimenta problemas. Suno: Por el contrario, las demandas judiciales vigentes hacen que su uso sea arriesgado para contenido monetizado, ya que la incertidumbre legal actual no resulta recomendable para canales profesionales.
¿Cuál de las plataformas ofrece una calidad de audio superior?
Soundraw destaca por ofrecer una mezcla instrumental de un profesionalismo impecable y constante, a diferencia de Suno, cuya calidad oscila entre producciones listas para la radio y acabados más básicos. Si la fiabilidad es su prioridad, Soundraw es la opción ganadora, aunque ambas herramientas resultan eficaces para quienes prefieren explorar múltiples versiones hasta dar con la composición ideal.
¿Es legal el uso de Suno?
Si bien es técnicamente posible utilizar la plataforma para proyectos personales, ya que el litigio de la RIAA cuestiona los métodos de entrenamiento de Suno y no los derechos individuales del usuario, la actual incertidumbre jurídica la hace inadecuada para el ámbito profesional o comercial, donde cualquier conflicto de propiedad intelectual podría derivar en costes imprevistos.
¿Es posible distribuir en Spotify música generada con inteligencia artificial?
Soundraw: Sí, gracias al plan Artist ($29.99 $49.99/mes), es posible conservar el 100% de las regalías por streaming con total seguridad. Por el contrario, aunque Suno menciona el uso comercial para suscriptores de pago, la falta de claridad en sus condiciones legales hace que no sea la opción más recomendable para una distribución profesional seria.
¿Cómo se compara Udio frente a Suno?
Desarrollado por antiguos investigadores de Google DeepMind, Udio destaca por ofrecer una calidad de audio superior y voces notablemente más nítidas. No obstante, al igual que Suno, la plataforma plantea interrogantes similares sobre los derechos de autor de sus datos de entrenamiento; por ello, si desea experimentar con diversos generadores de voz, le recomendamos probar ambas herramientas, aunque Udio suele brindar resultados más refinados.
¿Es necesario contar con conocimientos de teoría musical para utilizar estas herramientas?
Suno: No requiere conocimientos técnicos, ya que basta con describir sus preferencias mediante instrucciones sencillas. Por el contrario, en Soundraw poseer nociones básicas sobre BPM o tonalidades potencia las opciones de personalización, aunque su interfaz es tan visual e intuitiva que permite aprender y dominar la herramienta mediante la experimentación directa.
Nuestra recomendación final
Tras tres semanas de pruebas exhaustivas y uso diario, estas son las conclusiones definitivas sobre mi flujo de trabajo actual:
He decidido mantener Soundraw para mi canal de YouTube ya que, a pesar de los reclamos ocasionales por Content ID o de ciertos resultados repetitivos, satisface plenamente mi necesidad de generar música de fondo profesional de manera rápida y masiva. Con una suscripción de solo 19,99 $ al mes —un coste mucho más competitivo que el licenciamiento de pistas individuales—, sus opciones de personalización me permiten optimizar mis tiempos de producción de forma significativa.
Tras dos semanas de prueba, decidí cancelar mi suscripción a Suno; si bien su tecnología de generación vocal es sumamente innovadora y entretenida para experimentar, la incertidumbre jurídica respecto a los derechos de autor impide justificar su uso en proyectos profesionales. Solo me plantearía retomar la herramienta en un futuro si los litigios actuales se resuelven favorablemente y la plataforma ofrece una transparencia total sobre sus políticas de licenciamiento.
Actualmente me encuentro evaluando Beatoven.ai como una sólida alternativa a Soundraw, pues ofrece funcionalidades similares a un costo significativamente menor —de entre 6 y 8 USD mensuales— y bajo políticas de IA ética más transparentes. En caso de que su rendimiento se mantenga estable durante el próximo mes de prueba, consideraré realizar el cambio de plataforma de manera definitiva.
Descubra nuestra comparativa de los 10 mejores generadores de música con IA de 2026, un análisis detallado que explora el potencial de herramientas como Suno y Udio para transformar la creación musical contemporánea.
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